Del productor: Una de las más dramáticas experiencias que he tenido con el Ionizador Simran, llegó en una temprana etapa de su desarrollo. En un evento muy desafortunado, my hermano mayor (54) fue diagnosticado con cáncer terminal en etapa 4, tanto de hígado como de colon. De acuerdo con los médicos, la única oportunidad que mi hermano tenía de sobrevivir era la de entrar inmediatamente en tratamiento de quimioterapia y aun así sus probabilidades de sobrevivir eran remotas, como tuvimos que comprobarlo muy pronto cuando murió escasos veinte días después.
Cuando supe de su condición decidí ir a ayudar en toda forma posible, y llevé conmigo uno de los primeros Ionizadores que había fabricado. Le hablé de lo que había encontrado y le pregunté si le gustaría tomar el agua del Ionizador. El decidió ensayarla, siendo como era él fuertemente inclinado hacia los tratamientos naturales. Como lo atendí personalmente, noté que su deyección era sanguinolenta y llena de trozos de lo que parecía epitelio intestinal. Mi impresión fue la que su intestino se estaba prácticamente disolviendo.
Para mi sorpresa, pocos días después de que comenzara a tomar el agua, sus deyecciones comenzaron a normalizar, y alrededor de doce días después eran prácticamente normales. Infortunadamente, su hígado no habría de resistir, como habían temido los médicos, y mi hermano comenzó su declive inexorable.
Si de algo estoy convencido totalmente, es de que si el cáncer de mi hermano hubiese sido solamente en su intestino, él habría tenido una oportunidad. Siento en mi corazón que Dios me permitió observar esto para el futuro beneficio de muchas personas, a pesar de lo difícil que fue.
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